DIRECTORA SERNAM ARICA Y PARINACOTA LOS MOTIVOS DE SU RENUNCIA
“ DIARIO LA TERCERA: La directora regional del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) de Arica, Pilar Sánchez Latorre, presentó hoy su renuncia voluntaria al cargo, excusándose en los "graves desórdenes administrativos heredados de la administración anterior".
Así lo consigna un comunicado oficial del Sernam, difundido esta tarde, en el que se destaca que Sánchez "decidió dejar su cargo a disposición, luego de descubrir varias anomalías arrastradas de años anteriores, que impedían el correcto desempeño de su gestión".
Tras la renuncia, la ministra del Sernam, Carolina Schmidt , agradeció "la importante labor realizada durante los primeros meses de gobierno", y le deseó éxito en sus proyectos futuros. “
Me correspondió asumir el 8 de octubre de 2007 como Directora del Servicio Nacional de la Mujer, aquel memorable día en que dábamos el vamos a la nueva Región de Arica y Parinacota.. Fue y es un honor para mí, haber tenido el privilegio de liderar un servicio público emblemático, en la administración presidencial de nuestra querida presidenta Michelle Bachelet Jeria. Renuncié el día 11 de marzo como correspondía, formalmente dejando todos los antecedentes de los actos administrativos, jurídicos y técnicos en manos del Intendente y en el Sernam, ya que a esa fecha no se conocía a la nueva directora.
Qué hace una autoridad, si tiene las competencias y sabe de servicio público cuando llega a ejercer un nuevo cargo y sospecha de irregularidades? Es algo obvio, recurre a los mecanismos jurídicos de que dispone para investigar, o bien y como corresponde, se hace cargo del quehacer del servicio con todo lo que implica, facilitadores y obstaculizadores, reforzando lo que se hace bien y corrigiendo las deficiencias, y definiendo los objetivos de la nueva gestión para que los funcionarios sepan con claridad cuáles son los nuevos lineamientos.
Nada de esto ocurrió, al asumir el cargo, Astrea Sanchez L. quien aparece, luego de tres meses de dirección, justificando su renuncia por “graves desórdenes administrativos de la gestión anterior”, dichos que avala la ministra.
Raro, por decir lo menos, ya que no dice cuáles son estos desórdenes, dónde están formalizados ni con quién y qué hizo en relación a denunciarlos o corregirlos, ya que es ella la autoridad en ejercicio responsable, desde el minuto de su nombramiento.
Hasta hoy, no hay ningún documento escrito ni en Sernam Regional ni Nacional que dé cuenta de las anomalías a las que se refiere la sra. Sánchez, raro también sería que aparezcan a posteriori o debajo de la alfombra.
Lo cierto y el real motivo de su renuncia, es que la señora no tiene las competencias técnicas para ejercer el cargo ya que no es profesional, cosa que ocultó deliberadamente y tampoco pudo acogerse al decreto de exención que califica a un experto sin título profesional para ejercer el cargo, porque desconoce absolutamente el género como teoría de análisis y la misión institucional del Sernam, no tiene práctica ni experiencia en el tema
A lo anterior se suma el hecho, que la ministra firmó la Resolución 107 que nombra en el cargo a la sra Sánchez a partir del 12 de abril del 2010, sin haber revisado sus antecedentes, habiéndose cerciorado si correspondían o no al perfil del cargo, lo que constituye un acto ilegal.
Desde un comienzo, la sra. Sanchez ha demostrado su completa incapacidad para establecer relaciones de colaboración entre sus pares, su equipo de trabajo y la sociedad civil que está convocada a hacer seguimiento y monitoreo de las políticas públicas que impulsa el servicio.
Y es ésta, la sociedad civil representada por el Consejo Consultivo del Sernam, la que ha venido denunciando públicamente los hechos conocidos sobre sus incompetencias, maltrato a los funcionarios y a las mujeres dirigentas y de base, sin dejar de mencionar la acusación por moobing de la Asociación de Funcionarios Regional y Nacional ANFUSEM, hechos que han sido informados y respaldados oportunamente a las autoridades actuales regionales y nacionales.
Ante las evidencias, la sra . Sanchez fue conminada a renunciar, otra rareza…a partir del 31 de julio.
Hasta hoy, no hay ninguna constancia responsable y formal de “graves desórdenes administrativos heredados de la gestión anterior”, de los que se supone debió dar cuenta en su oportunidad y tampoco es ésta , una causal de renuncia aceptable, luego de 3 meses de ejercicio en el cargo.
Cabe preguntarle a la sra. Sanchez, cuál ha sido "la importante labor realizada durante los primeros meses de gobierno", que le agradece la ministra Schmidt .
La gestión anterior, (sin desconocer que pudimos equivocarnos involuntariamente, ya que nadie es perfecto) y la sociedad civil es testigo de ello, tuvo una política de absoluta transparencia en sus actos administrativos, jurídicos y técnicos, una política de puertas abiertas hacia la comunidad y los medios de comunicación y un total compromiso con las mujeres en el proceso de transversalización de género en los servicios públicos y el Estado de Chile.
“El Mercurio del domingo publicó dentro de crónica principal en la Pág. C4: Proyectos heredados de Bachelet bajo la lupa, declaraciones de la subdirectora María Paz Lagos Valdivieso bajo el subtítulo: Otra óptica del Sernam, donde la autoridad refiere que los cuatro programas (PMJH, BPL, VIF y Participación) están en revisión “y siendo ajustados al principal objetivo de la nueva gestión que encabeza la ministra Carolina Schmidt: aumentar la participación laboral de las mujeres y conciliar familia y trabajo...”.
Claramente y ya no cabe duda, esta “nueva forma de gobernar”, amenaza a las mujeres chilenas a retroceder los 20 años transcurridos en la construcción y aplicación de políticas públicas en equidad de género cuyo propósito ha sido obtener mayor igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Y no ha sido esto, iniciativa sólo de la ex Presidenta de Chile, ha sido un proceso sostenido de comprensión de cómo se construye un país mas igualitario y democrático, donde las mujeres somos el 51 % de la población.
Chile, suscribió y ratificó en 1989, la Convención Sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación en contra de la Mujer ( CEDAW) , el Instrumento Internacional de Naciones Unidas, que consagra los Derechos Humanos de las mujeres en todo el mundo. A Partir de esta fecha, el Estado de Chile debe cumplir obligatoriamente sus preceptos y las mujeres podemos y debemos exigir su cumplimiento en el legítimo ejercicio de nuestra ciudadanía plena.
La CEDAW señala : “ teniendo presente el gran aporte de la mujer al bienestar de la familia y al desarrollo de la sociedad, hasta ahora no plenamente reconocido, la importancia social de la maternidad y la función de los padres de familia en la educación de los hijos, y conscientes de que el papel de la mujer en la procreación, no debe ser causa de discriminación, sino que la educación de los niños y niñas exige la responsabilidad compartida entre hombres y mujeres y la sociedad en su conjunto “ y “ reconociendo que para lograr la plena igualdad entre el hombre y la mujer , es necesario modificar el papel tradicional tanto del hombre como de la mujer en la sociedad y en la familia. ” y considerando que los Estados partes en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, tienen la obligación de garantizar a hombres y mujeres la igualdad en el goce de todos los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos.”
Revertir los compromisos contraídos internacionalmente a aspectos parciales del desarrollo de un país como pueden ser la conciliación familia y trabajo y la participación laboral de las mujeres, es reducir y simplificar el rol que como mujeres nos cabe en la sociedad y retrotraer a la mujer al rol tradicional como reproductora y cuidadora de la familia, dejando fuera las responsabilidades del padre, como si al engendrar , éste no tuviera injerencia y responsabilidad en la crianza y formación de su prole.
En Chile hoy, las mujeres constituyen el 40 % de la jefatura de hogar , significa que aportan el mayor ingreso de sus hogares, por lo que son ellas las proveedoras y no el padre de familia, deben cargar con la responsabilidad del sustento de la familia y además asumir lo que se ha llamado la doble jornada, el trabajo doméstico. De este porcentaje, la mayoría de las mujeres trabajan como trabajadoras de casa particular o en servicios menores como comerciantes o en actividades de baja remuneración, actividades asociadas a la extensión del rol doméstico, a la baja escolaridad y a la discontinuidad laboral asociada a las funciones reproductivas que tradicionalmente se le asume como rol fundamental. Para mejorar , la condición de las mujeres jefas de hogar, el Sernam desarrolla el Programa de Mujeres Jefas de Hogar.
En el marco de la Ley de Violencia Intrafamiliar, se han instalado en el país 25 Casas de Acogida y 90 Centros de la Mujer , con el objeto de proteger a la mujer que vive violencia grave con peligro de muerte y apoya el empoderamiento y autovalencia que las mujeres necesitan para romper el círculo de violencia.
En relación a la equidad e igualdad laboral que debe primar en las empresas privadas y servicios públicos, el estado de Chile creó el Programa de Buenas Prácticas Laborales que promueve el buen trato entre trabajadoras y trabajadores en estas instancias.
La participación ciudadana de las mujeres como sociedad civil, implica el conocimiento de sus derechos, el acceso a la información y a las plataformas tecnológicas digitales , a través del Programa de Participación y Derechos, también de responsabilidad del Sernam y de cobertura nacional.
Hoy , transcurridos 3 meses desde que asumiera, el gobierno ha puesto en cuestionamiento los programas anclas de Sernam , que representan un avance significativo para las mujeres en lo social, económico, político y cultural, además está el tema de fondo, la negación de las políticas de género para cambiar la situación y posición de las mujeres que tiene que ver con el ejercicio del poder como un derecho esencial para hombres y mujeres en una sociedad que todavía tiene brechas significativas en esto ámbitos, cuál es el propósito? La respuesta parece obvia, se trata de volver a la mujer al rol tradicional en este régimen conservador que va a propiciar la maternidad por sobre todas las cosas poniendo de nuevo la responsabilidad de la baja natalidad en las mujeres, que deberán volver al ámbito de lo doméstico-privado, desligando al hombre y a la sociedad en su conjunto de la responsabilidad social y productiva que implica el sustento y la mantención de la familia.
Una sociedad democrática, es la que brinda soluciones equitativas y en igualdad de oportunidades a todos y todas sus ciudadanas, las responsabilidades de la casa, deben ser compartidas por todos los miembros de la familia , es un trabajo no valorado y no remunerado pero no menos importante, y las mujeres tienen el pleno derecho de incorporarse productivamente al desarrollo del país, compartiendo roles con su pareja en el pleno ejercicio de sus derechos, donde también importa la autonomía que se necesita para ser sujetos del desarrollo accediendo a los puestos de poder político, económicos y científicos como ocurre en los países desarrollados.
Desde tiempos ancestrales, las mujeres venimos luchando por nuestras reivindicaciones como género, estando dentro de las luchas mas importantes en nuestro país , la conquista al derecho pleno de la educación como fue el acceso a la educación superior a fines del siglo XIX y el derecho a voto, que recién logramos en Chile en el año 1949.-
Conquistado el derecho a voto por las mujeres, desde los años 50 al 73, las reivindicaciones femeninas se diluyeron en aspiraciones mas globales por mejorar la calidad de vida principalmente de hijos y familia, postergando una vez mas la lucha por la propia emancipación, a pesar de vivir profundas inequidades y desigualdades entre hombres y mujeres, en esta sociedad de corte capitalista, patriarcal y machista.
Y fue a partir de la dictadura militar, que con mucha fuerza surgen voces feministas, que demandan “ Democracia en el país y en la casa” , unidas a un gran movimiento social de mujeres organizadas en torno a la búsqueda de sus seres queridos, detenidos-desaparecidos, presos políticos y perseguidos, o al calor de la sobrevivencia de las ollas comunes poblacionales, o de sindicatos y gremios, con la consigna común y definida en la tarea principal, que fue el retorno a la democracia.
Nada, nunca, les ha sido regalado a las mujeres, los avances logrados, son fruto de largas e históricas luchas como las obreras de la textil Cotton en Nueva York, o las sufragistas inglesas, o las obreras, sombrereras y textileras de la pampa, en el norte grande, donde el conjunto de hombres y mujeres de la primera mitad del siglo XX, dieron vida al movimiento obrero de Chile y a las primeras organizaciones de mujeres.
A partir de los años 90 donde el pueblo de Chile decidió en las urnas el retorno a la democracia, las mujeres actoras principales de este proceso, recogen en el nuevo referente político, la Concertación de Partidos por la Democracia, muchas de sus reivindicaciones en pro del término de la subordinación y de la discriminación que limitan el pleno ejercicio democrático y el desarrollo de las mujeres en nuestro país. Entender que la realidad se vive de distinta manera y afecta también de manera muy diversa a hombres y mujeres, dependiendo de su situación y de su posición en la sociedad, ha resignificado hoy día que los cambios culturales son posibles , si hay voluntad política y conciencia para ello.
Una de las demandas mas sentidas de las mujeres entonces, fue crear un órgano del estado con rango ministerial, un ministerio de la mujer, que se abocara única y exclusivamente a visibilizar y corregir las tremendas desigualdades e inequidades en todos los ámbitos de la sociedad chilena que postergaban el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres, declarados específicamente en la Convención de Naciones Unidas sobre “ La Eliminación de todas las formas de Discriminación en contra de las Mujeres” - CEDAW y que Chile ratificó.-
Como una forma de cumplir con los compromisos internacionales que Chile ha contraído como es el caso de la CEDAW ; en el primer gobierno democrático pos dictadura; se publica el 3 de enero de 1991, la ley 19.023 , que crea el
Servicio Nacional de la Mujer con rango de Ministerio, cuya misión institucional es
“diseñar , proponer y coordinar políticas, planes, medidas y reformas legales conducentes a la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres; y a disminuir prácticas discriminatorias en el proceso de desarrollo político, social, económico y cultural del país.”
La inmensa mayoría de las ciudadanas chilenas y ciudadanos también, valoramos el tremendo avance de las mujeres en los últimos 20 años, y sobretodo en el gobierno de la presidenta Bachelet, quien dio relevancia y urgencia a la transversalización de género en la institucionalidad pública. Pero no nos engañemos, no basta la obligación del uso de nuevas herramientas en este sentido, para provocar los cambios culturales que se necesitan instalar en el estado. Es por eso, que hay que estar atentas y alertas a las políticas públicas que este gobierno de derecha quiera implementar en relación a las mujeres, al respecto, la primera pregunta que nos surge es ¿ cuál será el destino del Servicio Nacional de la Mujer SERNAM , en el gobierno de Piñera?
Hay dos tareas irrenunciables que deben marcar hoy, prioritariamente la agenda de las mujeres organizadas en la sociedad civil:
1. El Servicio Nacional de la Mujer debe ser definitivamente el Ministerio de la Mujer.
2.El gobierno de Chile debe firmar el Protocolo Facultativo de la Cedaw por los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres.
La acción del Estado, permanece en el tiempo, los gobiernos democráticamente elegidos son transitorios, por lo que su acción en la sociedad debe dar respuestas diversas y concretas a la ciudadanía, de acuerdo a las actuales exigencias del mundo en que vivimos. El gobierno debe asegurarnos a todos/as por igual, el acceso a la igualdad de oportunidades y a la equidad con tolerancia y justicia.
Lo que nos debe pasar como sociedad moderna y como país, es que el Estado ponga a disposición, todas las alternativas y las soluciones posibles a la diversidad de problemas que enfrentamos como nación y sean las personas en conciencia, las que decidan si las utilizan o no, de acuerdo a sus propios valores, convicciones y creencias.-