
Una investigación de largo aliento realizó la Brigada de Delitos Económicos BRIDEC de la PDI, que duró cerca de 4 meses, en la cual se logró la recuperación de 1 millón 260 mil pesos, producto de una estafa telefónica.
En la investigación se logró establecer la vinculación de dos mujeres y un hombre que operaban desde la capital. El sujeto fue identificado como Hernán Fuentealba Quezada, quien se encuentra recluido en el penal de Colina 1 de Santiago.
Esta banda criminal, utilizando el “cuento del familiar de la víctima que se encuentra en un problema judicial”, solicitaba una suma de dinero, para liberarlo del apuro. Los depósitos eran hechos en cuentas bancarias o enviados por empresas de transporte de correspondencia a un destinatario que era entregado por los propios estafadores.
La Brigada de Delitos económicos, en diligencias investigativas llegó hasta la ciudad de Santiago, donde se estableció que el delito de estafa se desarrollaba desde el interior del centro penitenciario de Colina 1. Las mujeres implicadas en este ilícito aun son buscadas por la policía, mientras que al interno se le suma un delito más por el cual deberá pagar.
Fuentes policiales señalaron que este tipo de delito se viene dando desde el año 1999, con estafas no tan sofisticadas, pero que en su momento cumplían el objetivo de engañar, llamando finalmente a la comunidad a denunciar estos hechos.