
Jefe comunal se reunió con dirigentes y vecinos del sector y aseguró que en 15 días la Dirección de Obras Municipales emitirá un informe técnico sobre el estado en que se encuentran esas viviendas. Anunció que a ello le seguirá la elaboración de un segundo estudio para determinar las causas que provocaron esos daños
El alcalde Waldo Sankán comprometió su ayuda para establecer, con informes técnicos, las condiciones estructurales de al menos 15 viviendas de la Villa Universidad, que presentan daños producto de roturas de las cañerías de agua potable.
La Dirección de Obras Municipales (DOM) evacuará a continuación un segundo informe, que buscará determinar cuáles fueron las causas del actual deterioro de esas casas.
Así fue establecido durante una reunión que sostuvo el propio alcalde Sankán con dirigentes y vecinos en la sede social de la Junta de Vecinos Nº 50 Villa Universidad.
Conforme a los datos proporcionados por la presidenta de esa unidad vecinal, el sector más afectado corresponde a la avenida Tucapel, en la población Los Olivos, con 11 viviendas dañadas; mientras que en la calle Néspolo, existen otras 4 casas que presentan los efectos de trizaduras o socavamiento de terreno.
ANTIGUO PROBLEMA
Al finalizar la reunión, el alcalde Sankán lamentó que en Arica exista la condición de suelo salino, que derive en que las habituales roturas de cañerías provoquen “el asentamiento del terreno y muchas veces se quiebren las casas”. En la Villa Universidad, agregó, “hemos visto casas en el aire, con socavones bajo el radier. ¡Impresionante!”.
Advirtió que esta situación se repetirá a futuro en otros sectores de Arica, debido a las condiciones del suelo “y a la calidad de los materiales usados en la instalación de las redes de agua potable y alcantarillado”.
Sobre la participación del municipio en este caso, precisó que se hará de la misma forma como en la avenida Capitán Ávalos, en Los Industriales IV. Es decir, se realizará un informe técnico, que evaluará la condición de esas viviendas, el que establecerá si se procede a emitir un decreto de demolición total o parcial; o bien, si es que es necesario sólo intervenirlas mediante reparaciones.
Para el jefe comunal le resultó “penoso comprobar cómo después de tantos años de esfuerzo, los vecinos ven cómo su sueño se transforma en una casa en el aire y con paredes que se quiebran”.
Frente a ello, planteó la necesidad de establecer responsabilidades, para que “quienes tengan la culpa de esto, puedan reparar el daño que han causado”.
Estableció que el parecer de la Municipalidad es que “si una casa que tiene 20 años, se quiebra tras una fuga de agua, entonces la causa del daño es esa fuga de agua”. Aunque planteó que se trata de una discusión que deberá ser zanjada a través del veredicto de la justicia.
Durante el transcurso de la reunión, el jefe edilicio también adelantó que es posible que la misma DOM realice un tercer informe de daños en las casas, con la finalidad de determinar un monto a exigir ante una eventual solicitud de indemnización por parte de los pobladores afectados, si es que se llega a la instancia judicial.
15 CASAS AFECTADAS
La presidenta de la junta de vecinos Nº 50 Villa Universidad, Rosemery Ferreira, puntualizó que los daños detonaron el pasado 3 de marzo, cuando hubo un “evento de mayor magnitud” que provocó el daño en 11 casas de avenida Tucapel y de otras 4 de calle Néspolo.
Precisó que en el caso de las primeras, se trata de viviendas construidas por la Cooperativa Habitacoop; y en las segundas, por el Serviu.
Reconoció que tras esa rotura de matriz la empresa Aguas del Altiplano desinfectó sus hogares y ofreció tierra roja para rellenar los socavones, “pero con tierra no vamos a solucionar los daños estructurales que tienen las casas”, reclamó.
La dirigenta se mostró “muy agradecida del señor alcalde, porque vino con todo su equipo a nuestro llamado, para colaborar y escuchar a los vecinos”.
SOCAVÓN DE 5 METROS
Algunas de las casas que visitó el alcalde en avenida Tucapel presentaban daños en muros perimetrales y en el piso; pero la que más sorprendió es la ubicada en el 0276 de esa calle, donde el escurrimiento del agua provocó un socavón en el suelo, de unos cinco metros de largo, que prácticamente atraviesa toda la casa.
Yubiza Brizuela, propietaria de esa vivienda, llamó a los ejecutivos de la empresa Aguas del Altiplano “a que se pongan la mano en el corazón y que respondan por esto”.
Afirmó que no es la única casa que presenta daños. Otros pobladores aseguraron que son por lo menos 120 casos de personas que han denunciado daños interiores, producto de roturas de cañerías que se han ido produciendo en el tiempo.