
Aplicar prácticas pedagógicas relacionadas con la educación medioambiental para preescolares, a través de proyectos que les enseñen a cuidar su entorno y resguardar los recursos naturales, especialmente en los jardines infantiles que se ubican en los sectores rurales de la región, es el nuevo desafío de Fundación Integra en Arica y Parinacota.
Esta iniciativa se enmarca en el XIV Programa de Fondos Concursables de Protección Ambiental, FPA, patrocinado por la CONAMA en la región, a los que postula la Fundación.
“A partir de una mirada creativa tenemos que aprender a reutilizar materiales, reciclar, reparar, retocar y repensar, que son las premisas básicas de la educación medioambiental”, explicó Claudio Huerta, director ejecutivo de la Fundación Borde Río y asesor del proyecto.
Por ello, las directoras de 12 jardines infantiles y salas cuna administrados por la Fundación visitaron el Centro de Educación Ambiental CEA “Las Maitas”, dependiente del Programa de Transferencia de Técnicas Ambientales de CONAF, en el Valle de Azapa.
El centro educativo cuenta con espacios interactivos especialmente pensados para estudiantes, donde aprenden a cuidar y reutilizar elementos de la propia naturaleza en beneficio de sus comunidades.
PROYECTOS PILOTO
“Este es un proyecto innovador, que invita a la creatividad, a generar estrategias de aprendizajes para replicar en los jardines infantiles de nuestra Fundación y así sorprender a los niños y niñas”, resaltó Andrea Madariaga, jefa de programa educativo.
Durante la jornada, las educadoras experimentaron con semillas, telares, modelos de barro, geoglifos con piedras de colores y conocieron de cultivos hidropónicos, igual como lo harían los párvulos de sus jardines infantiles para acercarse a la educación medioambiental.
Finalmente, Guillermo Araya, jefe (s) del departamento de planificación y proyectos, precisó que los primeros establecimientos que trabajarán la temática medioambiental como parte de su currículo pedagógico serían los jardines infantiles rurales de San Miguel de Azapa y Cerro Sombrero, incorporándos posteriormente los establecimientos de Poconchile, Putre, General Lagos y Arica.